Un esquizofrénico se balanceaba sobre la tela de una araña,
Un histérico y esquizofrénico se balanceaban sobre la tela de una araña,
El megalómano, un obsesivo, un histérico y un esquizofrénico se balanceaban sobre la tela de una araña, como veían que resistía fueron a llamar a un paranoico.
El paranoico desconfió y jugando con el frustrado se quedó.
El megalómano se cayó y en esto un signo de la divina providencia encontró.
El obsesivo se cayó y por mucho tiempo por qué se preguntó.
El histérico se cayó y al frustrado la culpa echó.
El esquizofrénico se cayó, el esquizofrénico no se cayó.
Al paranoico no le importó y el frustrado ni se enteró.
