miércoles, septiembre 19, 2007

confesión para el fin de semana

Por sentir tartamudo, pensar sin dirección y agotarme en decidir con qué pie saltar. Por poner en la vidriera un corazón disecado antes que respirar por toboganes añejos. Por buscar en yermos desolados una metáfora para acercarme. Por dilatar mis pupilas hasta que me sangren los pulmones. Por querer tanta vida que quiero muerte. Por escabullirme sin movimiento entre palabras con silenciador. Por ser Napoleón de un mundo que se derrumba entre mis dos cejas y llorar sin querer. Por encontrar en la repetición un método y en el método una salvación. Por creer en la sublimación y sublimar en la creación. Por escribir sin preocuparme o preocuparme sin escribir. Por escapar hacia la pantalla grande y sorprenderme en la inmediatez de la soledad. Por olvidar melódicamente la frecuencia modulada que emiten mis pensamientos. Por llevar cualquier sonrisa ajena al cementerio y desconocer a quienes no conozco. Por frustrarme por frustrarme por frustrarme por frustrarme, amén.

1 comentario:

la cereza del zar dijo...
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