
de mi tobillo
del siglo dieciocho al living de tu casa
Así, tan superficialmente estética, ella, reposa sobre la baranda.
La reina se sienta con gracia en el toilette.
El delantal le queda tan bien cuando cocina.
Mira por la ventana risueñamente angelical.
la muy puta se lo tiró
sí, a mi vecino
al gordo ese, feo y pelotudo
se lo garchó y seguro que le gustó
El divorcio es cosa sencilla:
usted firma acá, usted más allá
se dan la mano, un beso en la mejilla
y asunto resuelto.
casa abandonada
a nadie le importa nada
platos sin lavar
"acá huele a mostaza"
cosa maravillosa!
espumosa, esponjosa
dócil con gracia
hermosa.
bonita y pequeñita
que la compartí conmigo mismo, sentado bajo un árbol
y pensaba yo: “que buena lima, que buena lima”
y de pronto me di cuenta: “esta lima no es tan buena”
entonces caminé y caminé y caminé y caminé sin encontrar
una lima que fuera lo suficientemente buena
“esa” lima
la lima
una sóla lima es lo que quiero yo
y me perdí, y no sabía bien por donde buscarla, y me tropezaba, y la gente me miraba raro, y yo no entendía, y le preguntaba a la gente cómo llegar, para dónde ir
y de pronto llegué
no me di cuenta, pero llegué
y tuve mi puta lima
mi única y puta lima, esa lima que quiero y que me lima
la lima que es un lime, una alta lima, limosidad limística de mi palabra lima
y paró.