Té de primavera entre ayer y mañana
el reloj sólo da vueltas
y ulceréa la castidad estival
en un pequeña casita de leñadores en Ohaio
joven mademoiselle se cepilla los dientes
con cara de opa frente a un refractor:
cae un tronco, caen dos, entonces?
claro, tiene siete niveles
tangenciales al cotidiano devenir
de la manzana alguna vez mordida
por qué? lo qué? cómo qué?
me concentro en el plástico suburbano de los edificios que tapan el sol
o mi boddhisattva wannabe se va a la montaña a vivir con los animales?
el pasado huele a esperanza resignada
el futuro cachondea con alguna conciencia insípida
hoy es miércoles?

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